La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) ha emitido su informe: la localidad abulense de Peguerinos (al este de la provincia, el límite con la de Madrid y con menos de 300 habitantes) no tendrá parque eólico. Y lo hace al «haberse identificado la posibilidad de impactos negativos significativos sobre el medio ambiente para los que las medidas propuestas no presentan garantía suficiente de su adecuada prevención, corrección o compensación».
En la resolución publicada en el BOE se deja constancia de que «la avifauna es el factor más relevante que se verá afectado por el proyecto». En concreto se alude a la afectación que su construcción podría tener para con especies vulnerables, como el águila imperial o la cigüeña negra. De hecho, tanto la Junta de Castilla y León, como varias organizaciones ecologistas (SEO Birdlife, WWF, el Colectivo Azálvaro o Ecologistas en Acción de Ávila) se pronunciaron en contra del parque eólico por este motivo. En total, se registraban 375 alegaciones.
Esta declaración desfavorable, según lo informado por el MITECO, «no será objeto de recurso, sin perjuicio de los que, en su caso, procedan en vía administrativa y judicial frente al acto por el que se autoriza el proyecto».
Proyecto de «interés público general e interés social»
En el mes de septiembre, la alcaldesa de Peguerinos (Asunción Martín) y el responsable de la empresa Capital Energy firmaban el documento que impulsaría el proyecto que, según estimaciones, «sería suficiente como para cubrir el consumo de cerca de 108.000 hogares cada año y evitar la emisión a la atmósfera de más de 102.000 toneladas de CO2». Asimismo, entonces se calculaba que la infraestructura generaría unos ingresos para las arcas del consistorio de en torno a 1,5 millones de euros, con un impacto fiscal en el municipio de unos 470.000 euros al mes y la creación de unos 500 puestos de trabajo en la fase de construcción. El posterior mantenimiento del parque generaría unos 18 empleos directos y otros 14 indirectos.
Proyecto ‘Ágata’
El proyecto tenía como objeto la construcción de tres instalaciones principales: el parque eólico (PE) ‘Ágata’, la subestación transformadora (SET) ‘Ágata’ 30/220 kV y la línea aérea de evacuación a 220 kV ‘SET Ágata 30/220 kV-SET Galapagar 220/400 kV’. Su configuración final, tras las modificaciones realizadas por el promotor, es la siguiente:
El parque eólico contaría con un total de 19 aerogeneradores de modelo Siemens-Gamesa SG170, con una potencia unitaria de 5,79 MW sobre torre de 115 m de altura y 85 m de diámetro de rotor, sumando una potencia total de 110 MW.
La evacuación de la energía desde el PE hasta la nueva subestación eléctrica SET Ágata 30/220 kV se habría realizado mediante un circuito subterráneo en media tensión a 30 kV de 23,1 km de longitud. Desde este punto, hasta la SET Galapagar 220/400 kV, propiedad de REE, el trazado quedaría definido por una línea aéreo-soterrada de alta tensión (LASAT) que contaría con una longitud total de 37,14 km y 45 apoyos, constando de tres tramos aéreos con una longitud total de 12.61 km y dos tramos soterrados con una longitud total de 24.52 km.
La obra civil del proyecto contemplaba labores de desbroce y preparación del terreno, viales, movimiento de tierras, canalizaciones eléctricas, drenaje perimetral, etc. También, el desmantelamiento del proyecto al final de su vida útil, que se estimaba en 25 años.
La línea de evacuación, a excepción del tramo inicial que comenzaría en el municipio de Peguerinos, discurriría sobre los términos municipales de Colmenarejo, El Escorial, Galapagar, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Valdemorillo y Zarzalejo (todos ellos en la Comunidad de Madrid).